La feria Interocio 2026 se ha celebrado en el pabellón número 9 de Ifema durante los pasados días 13,14 y 15 de marzo. Ha sido su quinta edición pero para el que aquí escribe esta era la primera vez.
Debo empezar confesando que no tenía demasiado interés en acudir a la feria. Aún viviendo en Madrid siempre he declinado visitarla por diversas circunstancias. Alguna vez por estar fuera de la capital el fin de semana del evento, otras por ni siquiera haberme enterado de que se celebraba y las dos últimas ediciones porque lo que a mí me llegaba de oídas de Interocio es que era una feria enfocada principalmente al aficionado ocasional, a las familias con niños y para probar juegos sin demasiada complicación o lanzamientos no tan importantes para un jugador más experto.

Esta vez sí que he ido a Interocio. Por miedo a las aglomeraciones, evité hacerlo en sus dos horarios teóricamente más fuertes: el sábado completo y el domingo por la mañana. Así que mi primera vez en la feria ha sido el viernes y el domingo por la tarde. Como a escondidas, como buscando no estar en las horas con más público pero también con más actividades, como diciendo «yo simplemente pasaba por aquí». ¿Y con qué me he encontrado en Interocio?
Con una gran cantidad de expositores: editoriales, tiendas, distribuidoras, fabricantes y empresas varias que se dedican a los juegos de mesa y aledaños, es decir, también a miniaturas, rol, cartas o wargames. Un amplio espacio bien distribuido que nada más entrar me atrajo hipnóticamente para recorrerlo sin dejar de, por lo menos, mirar todos y cada uno de los stands
El plan fue ir pasando por cada uno de ellos buscando alguna sorpresa inesperada: novedades en juegos que desconocía, talleres de pintura, partidas de demostración a diestro y siniestro, una pequeña pero bonita exposición sobre la historia de los juegos de mesa, artistas gráficos, un mercadillo outlet, una tienda donde realizar compras, autores firmando sus creaciones, talleres de pintura, partidas de rol, demostración de protos y diferentes actividades.

Por el camino vi a varios influencers, hablé con alguno y a otros simplemente los observé en la distancia. Pero, lo que más ilusión me hizo, fue encontrarme con amigos y conocidos. Socios del club Mecatol Rex que estaban en el stand de Asmodee y en algún otro, enseñando a jugar a novedades, dirigiendo partidas de demostración, ayudando a los que preguntaban sobre tal o cual juego, en definitiva, trabajando por y para la afición. Es más que evidente que siempre es agradable encontrarse con gente conocida y repartir apretones de manos, sonrisas y algún que otro abrazo.

Tampoco se trataba solamente de observar los stands y charlar un rato con las amistades sin jugar a nada. Me puse las gafas de jugar y aunque no me metí en partidas de duración extensa, probé con mi pareja unos cuantos juegos rápidos, divertidos y que nos apeteció ver de qué iban, al pasar por las mesas donde se ofrecían partidas.
Así que entre otras cosas, jugamos a La cuenta antes de comprarlo, un par de partidas a Hitster con el oído pegado al móvil para escuchar las canciones, un duelo a Tag Team, otro duelo a Naruto TCG, una partida corta a Mundo Abierto: Elria con explicación de su autor, o una partida muy disfrutona al circuito de canicas de Whirly Derby.

Esas partidas, el haber podido conversar con amigos, el lanzarme a comprar unos rotuladores para pintar las miniaturas que tengo por casa o el estar la mar de contento por adquirir tres tapetes para Arkham Horror LCG del que además puede ver de cerca la nueva edición, fueron suficientes recompensas para salir satisfecho de mi primer Interocio.
No obstante, me llamó la atención lo que otros hacían en las antípodas de mis pretensiones como novato en la feria. No pude más que sorprenderme por la cantidad de aficionados que compraban muchos juegos e iban con bolsas y mochilas cargadas, los que hicieron más de dos horas de cola para acceder al stand donde Maldito Games liquidaba su stock, o las familias con niños que habían decidido que ir a la feria era un plan ideal para su prole y así parecía por los innumerables juegos que vi para el público infantil-juvenil-famiiar y los muchísimos niños sentados en las mesas con sus padres.
Lástima que esas horas pasadas en la feria no pudieran ser complementadas por un servicio de comida y bebida a precios asequibles ya que las intentonas que hice para tomarme algo en el bar del pabellón o en los cercanos a éste, solo me invitaban a salir corriendo por la exageración de sus precios.

Para acabar y como a mi me habían contado, Interocio me pareció que es una feria sobre todo dirigida al aficionado ocasional y al público familiar pero, eso no quiere decir, que no sea interesante para el experto, para el jugón, para el que busca encontrar un juego a buen precio, conocer una novedad (cerca de 100 juegos nuevos en la feria) o participar en alguna de las actividades programadas.
No sé si volveré pero me queda todo un año para pensarlo. A los que no lo habéis hecho todavía os animo a vivir esa primera vez que aquí he resumido con mi más que discutible subjetividad. Sin darle más vueltas, podéis hacerlo para simplemente pasar un día o el fin de semana completo, en un espacio en el que el juego y todo lo que le rodea es el absoluto protagonista.
Te invitamos a comentar: En un mundo donde las redes sociales nos empujan a opinar con rapidez y poca reflexión, te animamos a compartir tus ideas con calma y respeto. Valoramos mucho tus aportes para enriquecer el debate y los contenidos de este periódico.

Aficionado a los juegos de mesa y socio de Mecatol Rex. Me gusta jugar y me gusta escribir, lo que creo que es una combinación perfecta para ser parte de El Miskatónico,
Aportaré versatilidad y al no tener ningún canal de juegos ni ser creador de contenido, lo hago sin influencias externas ni ningún tipo de intereses comerciales aunque tampoco prometo objetividad.
xalons67@gmail.com









¡Un placer habernos conocido al fin Alonso! Gran artículo
Lo mismo digo, Ricardo. Aunque no nos dió tiempo a hablar más que un rato. Me gustó poder saludarte en persona. ¡Un abrazo!