Food Chain Magnate es un juego que por diferentes circunstancias se encuentra en el olimpo de los eurogames, en el imaginario de cualquier jugón que se precie y en muchas ludotecas como un auténtico tesoro. Contaré su historia y mis opiniones.

Splotter Spellen
La editorial holandesa Splotter Spellen tiene su historia. Formada por los diseñadores Jeroen Doumen y Joris Wiersinga, en su haber goza de una trayectoria más que llamativa. Nombraré de su producción juegos como Roads & Boats (1999), Bus (1999), Antiquity (2004), The Great Zimbabwe (2012), Indonesia (2005) y Horseless Carriage (2023). No he jugado a todos ellos pero desde que conocí de su existencia, mi interés se decantó por Food Chain Magnate.
En 2015 sale su primera edición en alemán e inglés. A día de hoy ya hay nada más y nada menos que 10 ediciones. Es el mayor éxito de ventas de la editorial y su único juego que ha sido publicado en español con la edición de 2021 de MasQueOca.

En mi caso, lo conocí antes de esta edición en español. Había leído y escuchado bastantes reseñas entusiastas que no dejaban de llamarme la atención. Al final me hice con una copia en inglés de segunda mano en el año 2020 y después de bastantes partidas, he acabado siendo uno de los que opinan que es magnífico, uno de mis juegos preferidos, una auténtica excelencia de mecánicas y un sobresaliente absoluto en mi puntuación.
Temática: empresarios de restaurantes de comida rápida
En Food Chain Magnate somos un empresario de restaurantes de comida rápida y debemos satisfacer la demanda de los vecinos de nuestra ciudad. El tema está muy bien implementado y además encuadrado cronológicamente en los años cincuenta con su bonita estética en las cartas. Porque se trata de un juego de cartas que se utilizan para realizar acciones sobre un tablero que representa la ciudad, con las casas de los clientes y carreteras para que vengan a nuestros restaurante y con almacenes donde podremos obtener bebidas.
Durante la partida vamos a estar hablando de hamburguesas, pizzas, coca colas, refrescos, cervezas, cocineros, camareras, repartidores, publicistas, etc. El tema se vive desde el principio y como empresarios de la restauración, la organización del organigrama de nuestros empleados será la base de un próspero negocio.

Las cartas son nuestros empleados y en cada turno de juego, colocaremos el organigrama de la empresa con ejecutivos, cocineros, repartidores de bebida, camareras, entrenadores, publicistas, etc. Estos empleados trabajarán o no en cada ronda y así conseguiremos (o no) vender nuestros productos a los consumidores.
La economía como finalidad
Food Chain Magnate es un juego principalmente económico. El juego recrea el mundo capitalista, con contratos de empleados, despidos, publicidad, sueldos y toda la temática empresarial de los restaurantes, teniendo como objetivo final ganar más dinero que nuestros rivales.
Dice la leyenda que la colocación en la ciudad de nuestro primer restaurante es tan importante, que esa primera decisión puede hacernos ganar o perder la partida. No es solo leyenda y, aunque es posible, recuperarse a lo largo de la partida, esa primera decisión va a condicionar bastante nuestro inicio y los primeros turnos.

Mecánica: cartas de empleados, ganar logros y mucha interacción
Mecánicamente tenemos el tablero modular donde abriremos los restaurantes, repartidores de bebidas que irán a buscarlas, publicidad de vallas, de buzoneo, de aviones o de radio y, en definitiva, competiremos con fiereza por cada uno de los clientes para que vengan a consumir a nuestro negocio.
Es muy importante entender que empleados necesitamos, contratarlos, pagarles el sueldo y utilizarlos o darles el día libre, cada vez que montemos el organigrama de nuestra plantilla. También entender como está dispuesto el tablero modular de la ciudad, donde va a haber publicidad, donde va a haber demanda, qué otro negocio nos hace competencia, que necesitamos para crecer, etc. Suena bien pero llevarlo a la práctica es bastante difícil y siempre estaremos con el ojo puesto en la estrategia de los rivales de la partida.
Su manera de jugar no es complicada pero las posibilidades de decisiones que podemos realizar para ganar son múltiples, por lo que estamos hablando de un juego no difícil de aprendizaje pero tan profundo que es exigente para dominarlo.
No puedo olvidar que hay que pelear en la lucha por conseguir las cartas de logros que serán únicamente para los primeros jugadores que hagan una acción concreta y que a partir de obtenerlas tendrán beneficios diferentes al restos de jugadores. Estos logros complican todavía más el juego, convirtiéndose en una dura carrera por conseguirlos y no quedarnos descolgados. Como en el ajedrez, la apertura, es decir, los primeros pasos que hagamos, nos permitirán unos logros u otros y serán decisivos en el devenir del resto de la partida.
Como decía en la introducción, Spotter Spellen es la editorial que ha creado este juego, se trata de una casa mítica por sus tiradas cortas, juegos complicados y austeros, así como precios elevados. El juego que hoy nos ocupa. trae buenos componentes, las cartas son bonitas con estética de los años cincuenta norteamericanos, viene con mucha madera, un manual muy completo y, tal vez, lo que destaca a peor es su tablero funcional pero nada atractivo visualmente.
Un juego amado y odiado
Si entras en su indiscutible atractivo mecánico, tiene infinidad de partidas por delante, es difícil que canse y creo que es un juego para exprimirlo y tenerlo siempre en la colección. Pero, si sientes un rechazo a sus dinámicas, a la dura interacción en cada uno de los turnos, a la colocación simultánea del organigrama de los empleados, a sentirte totalmente perdido frente a jugadores más veteranos o en simplemente a no entender como sacar adelante la partida, es fácil que acabes huyendo y nunca más quieras volver a jugarlo. Conozco a jugadores de ambos lados de la balanza.
Expansión y edición especial deluxe

Debido a su éxito ha tenido hasta una expansión en 2019 y también publicada por MasQueOca en español en 2023: El Mecanismo del Ketchup y otras ideas. No la he jugado pero parece ser que da mucha más versatilidad al diseño original. Es algo que tengo pendiente.

Y, por último, ha salido una edición especial o edición deluxe en el 2024 que solamente tiene versión en inglés, con un precio desorbitado pero unos componentes super llamativos después de lo espartano y sobrio que es el juego original.
Un eurogame excelente
No queda más que decir que Food Chain Magnate es un juego económico excelente que lo tiene todo para ser un imprescindible en cualquier ludoteca: interacción, lucha en cada uno de los turnos y el tema del capitalismo en el negocio de los restaurantes de comida rápida muy bien metido. Es una abstracción del mundo empresarial de los fast foods a la mesa de juego, que demuestra que hay muchos caminos hacia el éxito económico pero que definitivamente nos enseña que nada es más importante que sabernos adaptar a nuestras propias decisiones y a las de los demás.
Así es el mundo empresarial, así es el capitalismo, así es el juego de Food Chain Magnate. Merece sin ninguna duda mi más absoluta recomendación.
Te invitamos a comentar: En un mundo donde las redes sociales nos empujan a opinar con rapidez y poca reflexión, te animamos a compartir tus ideas con calma y respeto. Valoramos mucho tus aportes para enriquecer el debate y los contenidos de este periódico.

Aficionado a los juegos de mesa y socio de Mecatol Rex. Me gusta jugar y me gusta escribir, lo que creo que es una combinación perfecta para ser parte de El Miskatónico,
Aportaré versatilidad y al no tener ningún canal de juegos ni ser creador de contenido, lo hago sin influencias externas ni ningún tipo de intereses comerciales aunque tampoco prometo objetividad.
xalons67@gmail.com


















Deja tu comentario